XEROJARDINERIA
¿Qué es la xerojardinería y qué plantas incorporar en un xerojardín?
La xerojardinería es una auténtica tendencia del paisajismo actual tanto por la facilidad de su mantenimiento como, fundamentalmente, por el increíble ahorro de agua que supone aliarse con la naturaleza. Una forma de optimizar este recurso al tiempo que se diseñan jardines que, además de eficientes, son más sostenibles. Algo necesario en un contexto en el que los veranos con cada vez más calurosos y el agua cada vez más escasa.
Sin embargo y a pesar de estar de rabiosa actualidad, la xerojardinería continúa siendo una gran desconocida. Para muchos, implica únicamente usar cactus en el exterior o retirar plantas que consumen una gran cantidad de agua, como puede ser el césped. Lejos de estos dos mitos, lo cierto es que hablamos de una disciplina paisajística que conjuga diseño, una correcta elección de especies y una gestión eficaz del agua. El objetivo: crear espacios verdes, resistentes y sencillos de mantener.
¿QUÉ ES EXACTAMENTE LA XEROJARDINERÍA?
Empecemos comprendiendo qué es exactamente la xerojardinería, que no deja de ser una técnica de jardinería que se fundamenta en el diseño de jardines que exigen poca agua. Algo que no implica, forzosamente, que tengan que ser áridos o carecer de vegetación. De hecho, un xerojardín puede ser exuberante, aromático y decorativo.
Para conseguir este resultado, el punto de partida está en seleccionar plantas resistentes a la sequia o adaptadas a ella. Unas que albergaremos en sustratos adecuados acompañados de técnicas que reducirán la evaporación de agua con vistas a optimizar el riego.
Aunque el diseño de un xerojardín es apto para cualquier lugar, está especialmente indicado para aquellos climas de veranos secos y calurosos. Una forma de poder disfrutar de una naturaleza adaptada a las condiciones climáticas.
¿Y qué es la xerojardinería mediterránea?
La xerojardinería mediterránea se inspira en el propio paisaje natural del Mediterráneo donde predominan las plantas aromáticas, los arbustos resistentes y especies de hojas pequeñas.
PRINCIPIOS BÁSICOS DE LA XEROJARDINERÍA
- Diseño estratégico del espacio, el punto de partida de un xerojardín
Si en cualquier jardín es crucial, en el caso de un xerojardín lo es todavía más. Antes de ponernos manos a la obra, es importante determinar cuáles son las características de nuestro exterior evaluando aspectos como la orientación solar, el tipo de suelo, la exposición al viento y las pendientes del terreno. Una guía para saber dónde plantar cada especie.
Tan importante como esto es agrupar plantas con necesidades similares de riego: una forma de optimizar el agua y de facilitar el mantenimiento.
Por último, recuerda que un xerojardín incorpora en su diseño grava decorativa, rocallas y senderos de piedra. Algo que, si bien es habitual en el paisajismo de jardines, en este caso cobra una dimensión distinta. La presencia de estos elementos decorativos reduce la superficie de césped: un gran consumidor de agua.
- Selección de plantas indicadas para xerojardinería, clave
Y base del funcionamiento y la buena salud de cualquier xerojardín. Las plantas recomendadas para xerojardinería comparten cualidades físicas, más allá de su capacidad de sobrevivir sin necesidad de mucho riego:
- Suelen tener hojas pequeñas para reducir la evaporación
- Se caracterizan por contar con tejidos carnosos que almacenan agua
- Es habitual que tiendan raíces profundas
- Simplemente estar adaptadas de forma natural a climas secos con pocas precipitaciones.
- Suelo pensado para aprovechar mejor el agua
Un aspecto fundamental. El sustrato de un xerojardín no solo cumple la función de albergar las raíces de las plantas que lo habitan. Debe, además, favorecer que éstas aprovechen mejor el agua disponible. Un motivo por el que es fundamental que esté equilibrado, ayudando por un lado a que las raíces se desarrollen correctamente y, por otro, a reducir el estrés hídrico.
En xerojardinería, el suele debe:
- Incorporar materia orgánica
- Favorecer el drenaje
- Evitar la compactación
- Riego eficiente
Optar por un xerojardín no implica no regar sino optimizar cada gota que se utiliza. Por eso y a la hora de preguntarnos cómo elegir sistemas de riego para jardín, debemos optar siempre por aquellos que favorezcan al máximo el uso útil del agua.
Así, en un xerojardín los sistemas de riego ideales son:
- Riego por goteo: perfecto para hidratar en profundidad sin emplear una gran cantidad de agua
- Microaspersión: ideal para conseguir un efecto lluvia sin malgastar agua
- Riegos profundos: siempre espaciados y que busquen hidratar al máximo las capas profundas del sustrato
- Uso del mulching para optimizar el agua
El mulching o acolchado es una de las técnicas más utilizadas en el jardín que, en el caso de la xerojardinería, cobra un protagonismo único. En este tipo de diseño de exterior, un acolchado:
- Reduce la evaporación, optimizando el uso de agua
- Mantiene la humedad del suelo
- Controla las malas hierbas, grandes ladronas de recursos además de un foco de plagas
- Mejora la estética del jardín
En la xerojardinería y además de la corteza de pino, los materiales para habituales para realizar el mulching son la grava, las piedras decorativas y los áridos volcánicos.
¿CUÁLES SON LAS VENTAJAS DE TENER UN XEROJARDÍN?
- Ahorro de agua, el aspecto más interesante
Se estima que un espacio diseñado siguiendo las claves para el diseño de jardines de este estilo implican un ahorro de entre el 60% y el 70% de agua. Una diferencia sustancial con respecto a un jardín tradicional.
- Menos mantenimiento, perfecto para personas prácticas o con poco tiempo
Por tratarse de plantas resistentes a la sequía, son menos demandantes de riego. Y no solo eso: es habitual que requieran menos cuidados, entre ellos la poda.
- Más sostenible
La xerojardinería no solo contribuye a hacer un mejor uso de los recursos naturales: también favorece la biodiversidad siempre que optemos por plantas adaptadas al entorno en el que vivamos, replicando lo que habría de forma natural.
PLANTAS RECOMENDADAS PARA XEROJARDINERÍA
- Plantas aromáticas (Lavanda o rpmero)
- Arbustos resistentes (Romero, santolina)
- Crassas y suculentas (Agave, Aloe Vera, Euphorbia)
- Trepadoras (Bouganvilla, Jasmin de estrella, Bignonia)
- Palmeras (Washingtonia, Phoenix canariensis)
- Frutales (Olivos, Higueras)
Todas estas plantas se las ofrece Zimmermann Plantas y Logística
(Fuente: verdecora.es)

